Lo percibes.
Tú, psicólogo(a) y profesional de la salud mental, atiendes a madres que llegan con el cuerpo cansado
y la mente al máximo. No están “solo preocupadas”.
Están intentando sobrevivir a una rutina que no se apaga.
Escuchas historias de crisis, terapias, escuela, culpa, miedo al futuro — y, muchas veces,
percibes algo doloroso: la madre sostiene todo por detrás… y aun así es la primera en ser dejada de lado.
La madre es la base de todo…
y aun así es la persona más olvidada.
Dentro de la sesión, acoges, organizas, das contorno y señalas caminos.
Pero su vida sigue afuera — y la crisis no respeta la agenda.
Y tú también sientes el peso de sostener más de lo que cabe.
Iris nació para caminar contigo.
Iris fue creada para apoyar a madres y familias neurodivergentes con acompañamiento, claridad y presencia —
en la vida cotidiana real, donde el cuidado sucede.
Para ti, profesional, Iris se convierte en una extensión de lo que haces de más valioso:
continuidad.
Ayuda a la madre entre sesiones — cuando aparece la duda, cuando aprieta la culpa,
cuando la casa se queda en silencio y ella se derrumba.
Sin quitar tu lugar. Sin sustituir tu escucha.
Iris existe para fortalecer el cuidado humano — y no competir con él.
⏱
Presencia entre sesiones.
Cuando la crisis ocurre fuera del consultorio.
24 horas al día. 7 días a la semana.
🧠
Claridad y orientación.
Lenguaje simple + micro‑pasos prácticos.
Sin juicios. Sin presión.
Iris entiende tu trabajo.
Y te ayuda a cuidar a quienes cuidan — siempre de la mano.